Comparar tres presupuestos a mano es de esas tareas que se comen una tarde. Abres los tres PDF, buscas el precio total, luego el plazo, luego la garantía, y vuelves al primero porque ya no te acuerdas de qué ponía. Con IA comparas presupuestos o contratos en cinco minutos. El truco está en cómo se lo pides.

Qué IA usar para comparar PDF y leer contratos

Te sirve cualquier asistente que lea archivos: Claude, ChatGPT o Gemini. Si vas a trabajar con muchos documentos a la vez, Gemini Notebook, de Google (hasta julio de 2026 se llamaba NotebookLM), va muy bien porque responde a partir de tus archivos y te dice de dónde sale cada dato. Y si tienes decenas de presupuestos en una carpeta, un agente como Claude Code o Codex puede leerlos todos y montarte la tabla.

El texto exacto para comparar presupuestos

El error típico es escribir «compáralos y dime cuál me conviene». Te dará una opinión muy segura y muy difícil de comprobar. Lo que funciona es decirle qué te importa y obligarle a citar la página de cada dato:

Compara estos tres presupuestos en una tabla: precio total, plazo, garantía y forma de pago. Cita la página de cada dato y marca lo que no coincida.

Ejemplo: tres presupuestos de una reforma

Imagina que vas a reformar un baño y tienes tres presupuestos en PDF. Con el texto de arriba, la tabla que te devuelve se parecería a esta:

Presupuesto A B C
Total 8.400 € (pág. 2) 7.900 € (pág. 3) 9.100 € (pág. 2)
Plazo 3 semanas 3 a 5 semanas, «según material» 3 semanas
Garantía 2 años 1 año 2 años
Pago 30 % al empezar 50 % al empezar Al terminar

Lo interesante es lo que marca: B es el más barato, pero el plazo puede alargarse, la garantía es la mitad y pide la mitad por adelantado. Esa es justo la letra pequeña que se te escapa un viernes a las siete.

Antes de mirar el total, comprueba también que los tres aplican el mismo IVA y que presupuestan lo mismo: uno puede incluir la retirada de escombros y otro no. En algunas reformas de vivienda el IVA es del 10 % en vez del 21 %; si tienes dudas, pregúntaselo a tu gestoría.

Plantilla para comparar presupuestos en Excel

Si comparas presupuestos a menudo, pídele que te lo deje en una hoja de cálculo que puedas reutilizar:

Crea una hoja de cálculo para comparar presupuestos, con una fila por presupuesto y estas columnas: proveedor, fecha, precio sin IVA, tipo de IVA, IVA, total, plazo en días, garantía en meses, forma de pago, página de cada dato y observaciones. Marca en verde el más barato y el de menor plazo. Usa fórmulas de Excel en español, separadas por punto y coma.

Lo de las fórmulas en español importa: si no se lo dices, te las dará en inglés y con comas. En IA para Excel te cuento qué asistente va mejor con cada hoja.

Cómo revisar un contrato con IA

Con un contrato, cambia las columnas por las cláusulas que más sustos dan:

  • Duración y renovación automática.
  • Penalizaciones y permanencia.
  • Cómo se cancela y con cuánto preaviso.
  • Qué pasa si algo sale mal: responsabilidad, garantías y seguros.
  • Subidas de precio y cómo se calculan.
Lee este contrato y hazme una tabla con: duración, renovación automática, penalizaciones, cómo se cancela y con cuánto preaviso, responsabilidades y subidas de precio. Cita la página y la cláusula de cada dato. Después dime qué tres cosas preguntarías antes de firmar.

La última frase es la más útil: llegas a la reunión sabiendo qué preguntar. Y para firmar algo importante, que lo mire un abogado.

Cómo comprobar el resultado

  1. Mira primero lo que ha marcado como distinto. Ahí suele estar la sorpresa: un plazo más largo, una garantía más corta o un pago por adelantado.
  2. Abre el original en la página que cita y compruébalo. Son segundos.
  3. Revisa tú los importes, siempre. Con números y datos legales, manda el documento.

Si algo no cuadra, díselo con detalle: «En el presupuesto B, la garantía que pones no aparece en la página 4. Revísalo». No empieces de cero. Corrígelo como harías con un compañero.

¿Es seguro subir un contrato a ChatGPT o Claude?

Depende de qué contrato y de qué cuenta. Lo que yo no subiría a la ligera:

  • Datos personales de clientes en una cuenta personal, aunque hayas desactivado el entrenamiento.
  • Contratos con información sensible sin consultarlo antes con quien lleve la protección de datos.
  • Documentos que no son tuyos.

Y si usas un agente, un aviso más: lo que lee es información y nunca debería darle órdenes. Un PDF puede llevar instrucciones escondidas en letra blanca, así que nada de enviar ni borrar sin que lo decidas tú.

Fuentes, consultadas el 26 de septiembre de 2026: Gemini Notebook, conversaciones con tus fuentes, el cambio de nombre de NotebookLM, índice de Artificial Analysis y el IVA de las obras en viviendas, de la Agencia Tributaria.